Diseño gráfico

El diseño gráfico es una disciplina creativa consistente en la creación piezas gráficas para comunicar mensajes concretos para públicos específicos.

El diseño gráfico abarca una amplia variedad de especialidades que pueden ir desde el diseño gráfico publicitario, el diseño editorial o incluso el diseño de tipografías y de sistemas de símbolos. Además de todas sus variantes, es clave en diseño gráfico saber adaptar la pieza al soporte en el que va a ser reproducida; ya sea una revista o un cartel publicitario de gran formato.

En nuestro estudio ocupamos la mayor parte del tiempo realizando diseño de identidad corporativa, dando luz a marcas nuevas o reformando aquellas por las que ya han pasado unos años.

Identidad corporativa

 

La realidad es que primero se entra por los ojos. Y no nos referimos solo a la comida. Un entorno comercial competitivo como en el que vivimos, propicia que la identidad corporativa o identidad gráfica tenga que destacar sobre la del resto de marcas.

Para conseguirlo hay que tener en cuenta muchos aspectos y sobre todo, conseguir que todos concuerden y que envíen el mismo mensaje. Y es que el diseño de identidad corporativa no es solo diseño de logotipos; también es un trabajo de tipografía, elección de colores y aplicación de éstos a todos los elementos gráficos de la marca como la papelería corporativa.

Nuestro proceso de diseño de identidad corporativa se divide en cuatro momentos clave; desde una primera etapa donde extraemos toda la información primaria, pasando por un análisis del factor hasta que llegamos al resultado final.

1. Reunión

Antes de realizar cualquier proyecto de diseño es indispensable tratar con el cliente. Únicamente en una relación directa podemos obtener información que nos sirva para ejecutar una identidad de marca que se ajuste a las necesidades de la marca o empresa.

En este punto todo la información que podamos sacar del cliente es bienvenida. Este es el momento en el que sacamos nuestra alma de entrevistador y hacemos todo tipo de preguntas; desde colores favoritos hasta referencias a otros logotipos o identidades que hayan podido gustar. Aunque es en esta reunión donde obtenemos el grueso de la información, no hay que perder de vista cualquier conversación posterior con el cliente que nos pueda brindar más datos acerca de sus gustos.   

2. Briefing

En el siguiente paso le toca al briefing hacer su trabajo. Un briefing es un documento que se le pasa al cliente y con el que obtenemos más información, pero esta vez referente a la propia marca y al sector. Así descubrimos cuestiones clave como el producto o servicio que se ofrece, datos sobre el público objetivo como la edad media o el sexo; los valores de marca y de nuevo, referencias gráficas y visuales que sean del agrado del cliente.

El briefing es un documento indispensable ya que va a dictar, en cierta parte, hacia donde debe ir guiada la identidad visual corporativa. Dependiendo de factores como el sector al que pertenece la empresa o el público objetivo, hay ciertos colores o elementos gráficos que funcionan mejor que otros. Además todo esto debe conjugar con los propios gustos y valores del cliente.

3. Análisis del sector

La información interna es importante, pero siempre debe ir de la mano de un análisis externo que nos proporcione datos sobre el sector. Este análisis se basa en un estudio sobre la competencia; a nivel regional, nacional o dado el caso, a nivel internacional. En el proceso de diseño de identidad corporativa es necesario conocer la competencia para observar qué identidad visual puede funcionar mejor.

En este análisis profundizamos en todas las tendencias visuales del sector; el uso de las gamas cromáticas, de las pautas en tipografía, la elección fotográfica, la tendencia a identidades gráficas más o menos minimalistas, etc.

4. Presentación de propuesta

Con toda esta información en mente llega el momento de la fase más creativa, la de diseñar. Nuestro trabajo consiste en resolver el caso creando una propuesta que consiga armonizar las cuestiones externas a la marca con los propios gustos del cliente.

La reunión final viene acompañada de una presentación con tres propuestas diferentes de identidad de marca. Lo único que queda es que el cliente escoja la opción que encaja de mejor forma con sus gustos y preferencias.